En estas fechas se da el pico más alto de la temporada de ingesta de alcohol e indigestiones.
Aunque la resaca más habitual no tenga grandes consecuencias, como poco se produce una intoxicación etílica que provoca dolor muscular y hepático. Pero no hay que infravalorar el hecho de que, la Resaca navideña provoca la recaída de un 60% de las personas que sufre los problemas derivados del alcohol.
También la Navidad pone a prueba la fuerza de voluntad para dejar de comer antes de la indigestión. Poner límites a las tentaciones constantes resulta más complicado para quien sigue alguna terapia dietética.
No adaptar las recetas a formas más ligeras es un problema de costumbre. El cordero, el marisco o las salsas abundantes, así como los embutidos y los quesos del aguinaldo son demasiadas tentaciones a la vez y a las que cuesta poner freno.
El estómago suele ser el gran perjudicado. Tanta cantidad y variedad de comida se refleja instantáneamente en la molesta sensación de vientre hinchado provocada por digestiones interminables (demasiada grasa) y fermentaciones intestinales (demasiados azúcares).
Pero ya pasó. Lo hecho, hecho está. Ahora toca antioxidantes.
Los antioxidantes son aquellos principios activos que hacen que no envejezcamos drásticamente por condiciones ambientales, como por ejemplo, los excesos de la navidad.
Ego, ¿qué recomiendas?
Beber mucho agua, ingerir dos o tres raciones de verduras y frutas diariamente, cuanto más naturales, ecológicas y crudas mejor. La razón es porque estos alimentos son ricos en Vit. B, C y antioxidantes e hidratan.
Pero no solo vale un par de días, se debe hacer durante una temporada verdadera significativa. Por lo tanto, si no somos capaces de mantener esta iniciativa es recomendable un buen compuesto antioxidante que ayude y materialize una intencionalidad hacia el objetivo de cuidarnos en el nuevo año.
2010 un año con salud 10.


