Definir adecuadamente a las ayudas ergogénicas se presume imprescindible cuando existe, en ocasiones, un hábitos de consumo de estos productos poco saludable. Es decir, muchos consumidores se animan a comprar polivitamínicos, batidos de carbohidratos, barritas sustitutivas, sin saber cuales son nuestras necesidades dietéticas.
Esta es la razón por lo que me gusta llamar a los productos de nutricosmética, complementos dietéticos más que suplementos dietéticos. Simplemente por mero concepto. Uno complementa y el otro suple.
Estos productos no tienen que tener vocación sustitutiva de los alimentos convencionales y no se deben poner en competencia.
Por lo tanto, ¿cuál es nuestra tarea como asesores integrales de los hábitos de salud de nuestros consumidores?
Reeducar en hábitos y prescripción con criterio de consumo.
Definir una serie de preguntas que nos haga conocer la falta de buenos hábitos socialmente habituales como:
1º cuestión: ¿ ingiere 2-3 raciones de verduras al día? ¿Las comidas que hace se caracterizan por poseer verduras de distintos colores? ¿Su comida es variada en legumbres y distintos cereales? Si la respuesta es NO, está justificada la ingesta de un polivitamínico y de cualquier ayuda que compense ese deficiencia. No de manera habitual pero si intermitente, por lo menos, hasta que se regule este hábito de alimentación.
2º cuestión: ¿Le cuesta ingerir más calorías, sobre todo, carbohidratos con cierto equilibrio glucémico? Me refiero a cereales y frutos secos por las mañanas, mucha legumbre, pasta y arroz al medio día o ¿Tienes un aspecto delgado que quiere cambiar? ¿Te cuesta mucho desayunar? Si la respuesta es SI, está justificada la ingesta de carbohidratos.
3º cuestión: ¿Te cuesta adquirir el hábito de ingerir algo en la comida de media mañana y merienda? Si es afirmativo, las Barritas sustitutivas pueden ser una buena opción. Gracias a generar apetito, le animaremos a ingerir, por ejemplo, un sándwich vegetal.
4º cuestión: Si sumamos un poco los gramos de proteínas que ingiere tu cliente, sobre todo, de aquellos alimentos ricos en proteínas de valor biológico alto (carnes, quesos y pescados aproximadamente 20 gr de proteína por cada 100gr; los huevos 5-7 gr de proteína por cada 100gr y los yogures 3-5 gr. de proteínas por yogurt.

