Testimonios Ego
Jaime Sánchez:
Lo primero decir que siempre he mirado con escepticismo este tipo de productos. Pero me gustó el hecho de que desde un principio me dejaran claro que lo más importante era mi actitud y mi predisposición, porque sin eso no había nada que hacer.
A partir de ahí, pues os cuento un poco mi caso. Mi físico siempre ha condicionado un poco mi timidez, tenía la típica “curvita de la felicidad” pero que a mi en realidad no me hacía ninguna gracia.
Mi trabajo como directivo me obliga a pasarme horas sentado y el poco tiempo que me queda pues, digamos no lo aprovechaba demasiado bien. Entonces tomé la decisión más importante y difícil, comprometerme a cambiar mis hábitos.
A partir de ahí empecé a regular mi dieta con la ayuda de EGO y a realizar ejercicios personalizados, lo que me permitió ir perdiendo peso poco a poco hasta llegar a perder 10 kilos y acabar de una vez por todas con la dichosa “curvita”.
Ahora me mantengo sano llevando unos hábitos sanos y saludables. Además he descubierto la escalada, algo que siempre quise hacer pero que mi físico me limitaba.
Y lo más importante de todo, estoy orgulloso de mi.
Matilde Sanz:
Es verdad que no existen los milagros, ni fechas concretas que personalicen el éxito del programa. Tampoco puedo decir que me fue fácil, incluso reconozco que pasé y caí por debilidades, pero ahora puedo decir que... ¡lo he conseguido!
Lo que más me costó fue tener que cambiar mis hábitos, pero recuerdo que un día mientras subía las escaleras de casa me di cuenta de que me cansaba al subir unos escalones y dije “hasta aquí hemos llegado”.
Dicho y hecho, empecé a regular mi dieta y a seguir los consejos que me daban. En unas semanas empecé a notar la mejoría.
Parece mentira que en el desayuno, sabiendo que es la comida más importante del día, me fuese imposible ingerir más que un café sólo. Gracias a las barritas permitían facilitar este paso obligado de comer algo nada más levantarme. Con el tiempo, abrí apetito en esta franja horaria y me permitió variar con otros alimentos de la dieta mediterránea como pan con aceite y queso fresco. Pero, lo reconozco, sigo tomando las barritas porque están riquísimas.
Como he leído de otro compañero, solo puedo decir gracias EGO y ¡mucho ánimo!
Carlos Mata:
A mí al contrario que a mucha gente no me costó nada cambiar mis hábitos de vida y de alimentación.
Siempre me han motivado mucho los cambios y esto me lo propuse como un reto más, así que me puse manos a la obra y en unos meses mi madre casi no me reconocía.
Antes me comía sus croquetas como si fueran pipas y luego el postrecito que no faltara, ahora no es que no coma las croquetas, que le salen buenísimas, sino que me controlo.
Si queréis un consejo, aprovechar el asesoramiento profesional que Ego te ofrece, porque para mi eso marca la diferencia. A los demás profesionales sólo les interesaba venderme “el quemador de grasa” pero luego les daba igual si lo utilizaba bien. Surgen muchas dudas y si no tienen respuesta inmediata, clara y contundente pueden hacer mella en tu inseguridad y en tu confianza.
El entrenamiento no tiene que ser una tortura, tiene que ser divertido para continuar; la comida tiene que ser suficientemente apetecible pero sana y debemos disfrutar de un sano descanso. Todo lo demás es mentira.
¡Saludos!

